Qué es el IBI y cómo se calcula
El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) es un tributo municipal directo que grava la titularidad de derechos reales sobre bienes inmuebles (viviendas, locales, garajes, terrenos, etc.). Es la principal fuente de ingresos de los ayuntamientos españoles.
Fórmula del IBI
El cálculo es sencillo: se multiplica el valor catastral del inmueble por el tipo impositivo aprobado por el ayuntamiento correspondiente. Sobre la cuota resultante se aplican las bonificaciones que procedan.
Valor catastral
El valor catastral es un valor administrativo asignado por la Dirección General del Catastro que tiene en cuenta la localización, la superficie, el uso, la antigüedad y la calidad constructiva del inmueble. Suele ser significativamente inferior al valor de mercado. Se actualiza mediante coeficientes anuales aprobados en los Presupuestos Generales del Estado o mediante ponencias de valores municipales.
Tipo impositivo
Cada ayuntamiento fija su propio tipo dentro de los límites legales:
- Bienes urbanos: entre 0,40% y 1,30%
- Bienes rústicos: entre 0,30% y 0,90%
Los municipios que sean capital de provincia o comunidad autónoma, o aquellos con transporte público urbano, pueden aplicar tipos ligeramente superiores.
Bonificaciones habituales
Muchos ayuntamientos ofrecen bonificaciones sobre la cuota del IBI, entre las más comunes:
- Viviendas de protección oficial (VPO): hasta un 50% durante los tres primeros años
- Familias numerosas: variable según municipio
- Instalaciones de energía solar: hasta un 50%
- Inmuebles de especial interés cultural
¿Cuándo se paga?
El período de pago lo determina cada ayuntamiento, normalmente entre septiembre y noviembre. Algunos municipios permiten fraccionamiento trimestral o domiciliación bancaria con descuento.